Archivos de la categoría ‘Epitafio’
El amanecer de la decepción
In Epitafio on 1 enero 2008 at 9:26Los últimos días (III). Todos buenos
In Epitafio on 24 diciembre 2007 at 12:09La memoria y el niño que se ahoga en la sucia
charca del tiempo que….
Rumias sin sentido, la cajita de las ilusiones y…
pinta con hiel la sonrisa, retorcida… casi rota.
Cuanto ruido corre por la cabeza, sordo murmullo
que no ha de parar.
En el dial de mis neuronas no encuentra la
frecuencia que….
Ponga olas de mar que acaricien la arena,
suave brisa que calme el dolor.
De esta noche, esta puta noche.
Huela el sudor de tu cuerpo
en las noche de magia,
al aroma del sol tatuado en tu vientre,
y me olvide de esta puta noche.
Es tan estrecha la senda,
que te arrastra hasta el final del sueño,
muerde tanto la herencia de un tiempo olvidado ya.
Paraíso de la paz, inventado para jodernos bien,
Ahora y en la hora de Nuestra Muerte
Amen Señor….
Cuanto ruido corre por la cabeza, sordo murmullo
que no a de parar.
En el dial de mis neuronas no encuentra la
frecuencia que….
Ponga olas de mar que acaricien la arena,
suave brisa que calme el dolor.
De esta noche, esta puta noche.
Huela el sudor de tu cuerpo
en las noche de magia,
al aroma del sol tatuado en tu vientre,
y me olvide de esta puta noche.
Ponga olas de mar que acaricien la arena,
suave brisa que calme el dolor
De esta noche, esta Puta Noche.
Huela el sudor de tu cuerpo en las noche de magia,
al aroma del sol tatuado en tu vientre,
y me olvide de esta puta noche. (Doctor Deseo)
Los últimos días (II). Cuando dicen que lo tienes todo
In Epitafio on 23 diciembre 2007 at 23:27para comprender qué motivo es que nos impide ver
dentro de tí dentro de mí.
se marchan todos los sueños qué pena da despertar.
Por la mañana amanece la vida y una ilusión
deseos que se retuercen muy dentro del corazón.
que los luceros tenían misterio para soñar.
Hay una fuente niña que la llaman del amor
donde bailan los luceros y la luna con el sol.
mira que destello tiene esa nube con el sol.
deseos que se retuercen muy dentro del corazón.
Hay una fuente niña que la llaman del amor
donde bailan los luceros y la luna con el sol.
se marchan todos los sueños que pena da despertar.
Hay una fuente niña que la llaman del amor
donde bailan los luceros y la luna con el sol. (Triana)
Los últimos días. Hienas hambrientas
In Epitafio on 19 diciembre 2007 at 11:16Me han llegado algunas felicitaciones. Pocas, la verdad. Menos han sido las invitaciones. El final de año nos acecha como una hiena hambrienta en estos días de desenfreno, gula y lujuria. Cuando conectan con la Puerta del Sol me entra miedo. Por lo que se va, pero sobre todo por lo que no se ha ido. Por lo que viene y por lo que puede no llegar. De entre tantos ocasos, sólo rescato algunos amaneceres. Creo que para eso la gente se emborracha. Para enfrentarse al balance de su año, de su vida y no tener que arrepentirse de cuántos recuerdos no han existido. También, para reflexionar sobre la vida de quienes nos quieren en la distancia, en la profundidad de los mares que no tienen puertos que tocar. Y para tener que olvidar a quienes no nos olvidaron o no pudimos restar de nuestros corazones. Creo que deberían de dejar abiertos quirófanos en estos días de Navidad. Porque puede que se nos vuelva a parar el mundo de tanto soñar con lo perdido, con esos puertos a los que, tampoco en este año que acaba, no hemos aún regresado.
deja que entre el sol.
Deja de lado los contratiempos,
tanta fatalidad
porque creo en ti cada mañana
aunque a veces tú no creas nada.
Abre tus alas al pensamiento
y déjate llevar;
vive y disfruta cada momento
con toda intensidad
porque creo en ti cada mañana
aunque a veces tú no creas nada.
para intentarlo, para cambiar tu destino.
Y tú, que vives tan ajeno,
nunca ves más allá
de un duro y largo invierno…
anchas como la mar.
Rompe silencios y barricadas,
cambia la realidad
porque creo en ti cada mañana
aunque a veces tú no creas nada.
para intentarlo, para cambiar tu destino…
La elección
In Epitafio on 13 diciembre 2007 at 11:29Brillan tus encantos en tu caminar.
Tuvimos una noche llena de color
un río dorado tus ojos son.
la vida cantaba esta canción:
Una noche de amor desesperada,
una noche de amor que se alejó.
Brillan tus encantos en tu caminar.
Una noche de amor desesperada
una noche de amor que se alejó. (Triana)